Última revisión: 01/Oct/2020
La vacuna contiene la toxina que fabrica la bacteria, pero desprovista de su toxicidad (se le conoce como toxoide); de forma que no puede producir la enfermedad, pero sí mantiene su capacidad de estimular la producción de defensas (anticuerpos) contra ella.
Se recomienda su aplicación a toda la población a partir de los 2 meses de edad, con sus dosis de refuerzo.
La vacunación infantil completa consiste en la administración de un total de 5 dosis de vacuna, siguiendo las recomendaciones del calendario de vacunación infantil:
En la preadolescencia se administra otra dosis a los 12 años de edad en la que debemos usar la vacuna de baja carga antigénica el toxoide diftérico combinada con el toxoide tetánico y pertussis (dpaT)
Se recomienda el refuerzo con la vacuna de baja carga antigénica el toxoide diftérico combinada con el toxoide tetánico y pertussis (dpaT) cada 10 años.
También se debe administrar una dosis en cada embarazo durante cualquier trimestre.
Es una enfermedad endémica en regiones en desarrollo de África, Asia, Caribe y Sudamérica donde las tasas de vacunación infantil con 3 dosis de DPT son inferiores al 50%.
En el último informe de la OMS se documentaron 4,776 casos de difteria en el mundo en el año 2015. Los países con más casos comunicados en 2015 fueron India (2,265), Pakistán, Indonesia, Irán y Nepal en Asia y Madagascar (1,627) en África. En países desarrollados se han comunicado casos de niños procedentes de estos países como un caso en Suecia en un niño procedente de Somalia y un caso en Estados Unidos en un niño procedente de Tailandia.
La vacuna es eficaz, después de la serie primaria de tres dosis de toxoide diftérico espaciadas adecuadamente en adultos o cuatro dosis en niños, se alcanza un nivel protector de antitoxina (definido como mayor que 0,1 UI de antitoxina / ml) en más del 95%. Se ha estimado que el toxoide diftérico tiene una eficacia clínica del 97%.
El toxoide diftérico está considerado como una vacuna muy segura. Se puede y debe administrar durante cualquier trimestre del embarazo y a personas inmunodeficientes o en situaciones de inmunocompromiso sin problemas.
Las vacunas que contienen el componente antidiftérico presentan generalmente una buena tolerancia. Las reacciones más frecuentes son de carácter local, como eritema, induración y dolor en el lugar de la inyección, en los 10 días siguientes a la vacunación.
Las reacciones anafilácticas de tipo inmediato son excepcionales.
Como cualquier otra vacuna, está contraindicada en personas con enfermedad febril aguda grave o con antecedentes de anafilaxia a alguno de los componentes de la vacuna.