Última revisión: 27/06/2018
La vacuna contra el Herpes zóster está elaborada a partir de virus varicela zóster atenuados de la cepa Oka (misma que la de la vacuna de varicela), pero con títulos más elevados (mínimo 19,400 UFP contra 1,350 UFP que tiene la vacuna de varicela).
Se recomienda administrar la vacuna a todos los mayores de 50 años de edad.
Un 15 - 20% de las personas que cursan con varicela sufrirán una reactivación en forma de herpes zóster en la edad adulta. Este hecho sucede más frecuentemente a partir de los 60 años, ya que con la edad van disminuyendo las defensas naturales contra el virus.
Además a mayor edad que se presente esta enfermedad existe mayor riesgo de presentar complicaciones como neuralgia, zóster oftálmico, hospitalizaciones u otras.
La neuralgía postherpética es la complicación mas frecuente, que consiste en la persistencia del dolor en la zona donde aparacieron las lesiones de herpes zóster, y esto puede durar días, semanas, meses, años o nunca desaparecer dependiendo de cada persona.
La vacuna del herpes zóster es capaz de evitar el 55% de los casos de herpes zóster, siendo incluso más eficaz en prevenir sus principales complicaciones como la neuralgia post-herpética (evita el 66% de las neuralgias), el zóster oftálmico (63%) y las hospitalizaciones debidas al herpes zóster (evita el 65% de las hospitalizaciones). La eficacia de la vacuna es mayor en grupos de población más joven, rondando el 70% en personas de entre 50-60 años.
La vacuna del herpes zóster está contraindicada en los siguientes casos: