Última revisión: 01/Oct/2020
Existen 2 vacunas de influenza que están disponibles para su aplicación, estas vacuna son:
Hombres y mujeres a partir de los 6 meses de edad.
Se recomienda aplicar cada año previamente a la aparición de casos de influenza, en el caso del hemisferio norte se debe de realizar entre Septiembre y Diciembre, si no se aplica en estas fechas se debe aplicar lo mas pronto posible. Después de la vacunación, los niveles de anticuerpos pueden requerir alrededor de dos semanas para adquirir niveles protectores.
| Edad | Dosis | Vacunas influenza autorizadas |
|---|---|---|
| 6 meses a 8 años | La primera vez que se vacuna contra influenza se deben aplicar 2 dosis con 28 días entre cada una.Posteriormente aplicar una dosis cada año. |
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| 8 años a 18 años | Aplicar una dosis cada año |
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| Mayor de 18 años | Aplicar una dosis cada año. |
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Las vacunas contra la influenza están disponibles en preparaciones trivalentes (vacuna con tres serotipos del virus de influenza) o tetravalentes (vacuna con cuatro serotipos del virus de influenza)
La influenza causa epidemias anuales que según datos de la OMS representan en todo el mundo de 3 a 5 millones de casos graves y entre unas 250.000 y 500.000 muertes cada año. En los países industrializados la mayoría de muertes asociadas a influenza corresponden a mayores de 65 años.
El número de personas que enferman con influenza estacional puede ser elevada, pudiendo afectar entre el 5% y el 20% de la población general y llegando hasta el 50% en personas que viven en instituciones cerradas (por ejemplo, internados, residencias geriátricas y otros).
El riesgo de complicaciones aumenta en los niños menores de 6 meses, las mujeres embarazadas, las personas de edad avanzada, y las personas de todas las edades con enfermedades crónicas o personas cuyo sistema inmune está debilitado (por ejemplo, por recibir quimioterapia).
La vacunación contra influenza es la medida de prevención primaria fundamental para prevenir la enfermedad y sus complicaciones como neumonía o la muerte por esta enfermedad.
La influenza supone, además, elevados costos directos e indirectos para la sociedad relacionados con las consultas, días de hospitalización, y el número de días de trabajo perdidos debidos a la enfermedad.
La efectividad de las vacunas antiinfluenza dependerá, fundamentalmente, de la edad, de la existencia de enfermedades de base y de la concordancia entre las cepas escogidas de la vacuna y las cepas circulantes. Según estudios publicados, la protección será alrededor del 70-90% frente al virus de influenza cuando éste se correlaciona con el virus circulante, aunque la efectividad de la vacuna no se conoce hasta que ha transcurrido la temporada de influenza.
En las personas jóvenes y sanas, las vacunas inactivadas han mostrado una efectividad del 70-90% para prevenir la influenza. Aunque se han publicado un gran número de estudios que avalan su eficacia, existe cierta incertidumbre sobre la magnitud de la efectividad clínica entre la gente de edad avanzada o con comorbilidades. En las personas de edad avanzada que no residen en instituciones cerradas (como por ejemplo residencias geriátricas) y en las personas que tienen enfermedades crónicas, la efectividad de la vacuna en prevenir la hospitalización o la neumonía se sitúa entre el 30% y el 70%, y en las personas de edad avanzada que residen en instituciones entre el 50% y el 60%. Según la OMS, en los ancianos reduce los casos graves y las complicaciones en un 60%, y las muertes en un 80%.
Aproximadamente dos semanas después de la aplicación de la vacuna, el organismo comienza a producir anticuerpos que lo protegen contra la infección por el virus influenza. Los niños de 6 a 35 meses de edad obtienen con la aplicación de la vacuna beneficios clínicos muy importantes: contamos con estudios en los que se muestra una eficacia de hasta 90% cuando la circulación viral coincide altamente con la vacuna; en cambio, si la vacuna no coincide con el virus que está circulando, la eficacia es baja, como de 50%. Otro beneficio de la vacunación contra la influenza es la prevención de la otitis media; en diferentes estudios se ha observado en promedio un porcentaje de 30% de reducción en otitis media, lo que resulta de gran beneficio.
Con la vacunación en niños se reduce la transmisión: se ha observado en estudios de comunidad muy amplios que, una vez que se vacuna a la comunidad pediátrica, se reduce la trasmisión en el resto de la comunidad, aún en grupos de alto riesgo (ancianos y enfermos). Así, la vacunación pediátrica resulta ser una vacunación de barrera, con reducción de infección a los pacientes de riesgo y a los adultos en general; los estudios demuestran disminuciones hasta de 60% de influenza en las personas alrededor del niño vacunado. Otros beneficios con la vacuna son el descenso en la mortalidad y el número de hospitalizaciones.