
Streptococcus pneumoniae (o neumococo) es una bacteria en forma de coco gram positivo capsulado, inmóvil y anaerobio facultativo, que tiende a agruparse en parejas o en cadenas cortas.
Epidemiología
pneumoniae es una bacteria habitual de la nasofaringe de las personas sanas (5-10% de adultos, 20-40% de niños menores de 2 años). Una vez colonizada la nasofaringe, el neumococo puede penetrar en los senos nasales, el oído, la tráquea y el pulmón. En individuos susceptibles o con factores predisponentes, se puede extender a otros órganos y podría ocasionar infecciones como: otitis media aguda (OMA), sinusitis ,neumonía, entre otras1.
Se ha demostrado que la mayoría de los serotipos de S. pneumoniae causan enfermedades graves, pero solo unos pocos serotipos causan la mayoría de las infecciones neumocócicas; estos serotipos difieren según el grupo de edad del paciente y el área geográfica.
Los neumococos son la causa bacteriana más común de neumonía infantil, especialmente en niños menores de 5 años. En los adultos, los neumococos representan del 10% al 30% de las neumonías adquiridas en la comunidad2.
Enfermedad neumocócica en niños
El neumococo destaca por provocar una elevada mortalidad dependiendo de factores como la edad del paciente, la existencia de una enfermedad adyacente o el tipo de infección que se presente.
Las infecciones neumocócicas se clasifican en 2 grupos:
Enfermedad Invasiva
Las infecciones neumocócicas son más frecuentes en las edades extremas de la vida: menores de 2 años y mayores de 65 años, suele presentarse en personas con colonización nasofaríngea por neumococo y que viven o conviven en comunidades cerradas y en contacto estrecho (guarderías, cuarteles, prisiones, albergues, residencias de ancianos), con enfermedades debilitantes crónicas (diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica [EPOC], alcoholismo, desnutrición, etc.) o inmediatamente después de un proceso gripal.
La bacteriemia sin un sitio de infección conocido es la presentación clínica invasiva más común de la infección neumocócica entre los niños de 2 años o menos, y representa aproximadamente el 40% de la enfermedad invasiva en este grupo de edad. La neumonía bacteriémica representa entre el 25% y el 30% de la enfermedad neumocócica invasiva entre los niños de 2 años o menos.
Meningitis aguda
La incidencia de meningitis bacteriana oscila entre 2.6 y 6 casos por 100,000 habitantes al año, pero puede ser 10 veces mayor en países en vías de desarrollo. Con la disminución de la enfermedad invasiva por Haemophilus influenzae tipo b (Hib), S. pneumoniae se ha convertido en la principal causa de meningitis bacteriana entre los niños menores de 5 años en los Estados Unidos.
Antes del uso rutinario de la vacuna antineumocócica conjugada, los niños menores de 1 año tenían las tasas más altas de meningitis neumocócica, aproximadamente 10 casos por 100,000 habitantes2.
El neumococo puede llegar al sistema nervioso por extensión directa desde un foco de infección en el oído (OMA 30%; sinusitis 8%), o como complicación de una bacteriemia, sobre todo de foco primario pulmonar (18%); también es habitual, en forma de recurrencias, en personas con fístulas pericraneales de LCR (30%), postraumatismo craneoencefálico o cirugía craneal.
Los signos y síntomas son idénticos a los de otras meningitis bacterianas : fiebre, cefalea, rigidez de nuca, alteración del nivel de conciencia, aunque de instauración más rápida y de mayor gravedad : estado de coma (11-19%) o déficit neurológico focal o convulsiones (7-21%)1
Artritis aguda
Endocarditis infecciosa
La endocarditis infecciosa por neumococo es rara en la actualidad. La mortalidad es elevada (35%) si no se trata de forma rápida y eficaz, por tratarse de una infección rápidamente destructiva; el principal factor de mal pronóstico es la aparición de insuficiencia cardíaca izquierda1.
Otros
En la actualidad, rara vez se notifican casos de pericarditis purulenta, osteomielitis, conjuntivitis e infecciones de piel y tejidos blandos de etiología neumocócica1.
Enfermedad no invasiva
Otitis media
La Otitis media aguda (OMA) es una causa frecuente de consulta entre los niños menores de 3 años. Su incidencia disminuye progresivamente hasta la edad escolar (5-6 años) y apenas aparece en adolescentes y adultos1.
Los neumococos son una causa común de otitis media aguda y se detectan en 24 a 31% de los aspirados del oído medio. A la edad de 12 meses, más del 60% de los niños han tenido al menos un episodio de otitis media aguda. Las infecciones del oído medio son una de las principales razones de las visitas al consultorio pediátrico2.
Dentro de los signos y síntomas para el diagnóstico se encuentran: dolor intenso en el oído, descarga purulenta y pérdida de audición, asociados a datos inespecíficos como fiebre, vértigo o nistagmus, irritabilidad e incluso síntomas pseudogripales.
En su evolución natural, la OMA no tratada puede extenderse localmente y ocasionar complicaciones graves como una mastoiditis aguda (0,2%-2%) o procesos intracraneales como abscesos cerebrales, meningitis o trombosis de los senos venosos.
Durante la infancia, la pérdida de audición secundaria a los episodios recurrentes de OMA es causa habitual de trastornos de la conducta, del aprendizaje y la comunicación1.
Rinosinusitis aguda
La rinosinusitis aguda (RSa), definida como la inflamación o la infección de la mucosa de uno o más senos paranasales (maxilar y etmoidal; más raro, frontal y esfenoidal) es más frecuente durante la edad adulta. En aproximadamente el 60% de las RSa se observa principalmente S. pneumoniae y Haemophilus influenzae; el neumococo puede aislarse en el 20-43% de los adultos y en el 35-42% de los niños.
Neumonía
La neumonía adquirida en la comunidad (NAC) es una enfermedad frecuente en la población general.
Aunque la etiología de la NAC es variable, según la edad del paciente, el lugar de residencia, donde hagamos el diagnóstico, y los métodos diagnósticos empleados, S. pneumoniae sigue siendo el microorganismo responsable del 30-50% de los episodios de NAC, en el adulto, y del 20% en la población pediátrica; el neumococo puede relacionarse ocasionalmente con neumonías de adquisición intrahospitalaria, sobre todo entre los pacientes inmunodeprimidos (cáncer, enfermedades inmunológicas, infección por el VIH).
La neumonía neumocócica se manifiesta de forma brusca y con gran afectación del estado general, fiebre elevada, escalofríos, tos con expectoración purulenta, dolor torácico, herpes labial (10-15%), signos de consolidación pulmonar en la auscultación y una radiografía de tórax con una condensación pulmonar, asociada o no a derrame pleural.
La incidencia global de una neumonía neumocócica es de 150 casos por millón de habitantes por año. En un 5.7%-13% de las NAC, se han encontrado infecciones mixtas donde el neumococo puede asociarse con otros microorganismos (S. pneumoniae y H. influenzae, 21%; S. pneumoniae y virus de la gripe, 18%)1.
Antes del uso rutinario de la vacuna antineumocócica conjugada, la carga anual en niños menores de 5 años era significativa:
Desde el uso de la vacuna antineumocócica conjugada en niños, la enfermedad invasiva causada por los 7 serotipos más comunes disminuyó 99% en niños y desde la introducción de la vacuna conjugada 13 valente (PCV13), la enfermedad invasiva causada por los serotipos de PCV13 disminuyó en un 90% en los niños2.
BIBLIOGRAFÍA