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Tifoidea: Enfermedad

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Última revisión: 20/Ene/2019

¿Qué provoca la fiebre tifoidea?

La fiebre tifoidea es una enfermedad infecciosa contagiosa que afecta a diversos órganos, potencialmente mortal. La provoca la bacteria Salmonella typhi, constituyendo una de las formas de la enfermedad conocida actualmente como “fiebre entérica”.

¿Cómo se transmite?

La fiebre tifoidea se transmite principalmente por vía fecal-oral, esto es, cuando una persona no infectada ingiere alimentos o agua contaminados por las heces de una persona infectada. Esto puede ocurrir en las familias a través de la suciedad de las manos del miembro de la familia encargado de la preparación de los alimentos.

¿Cuántas personas enferman de tifoidea?

Según las estimaciones más recientes de la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 21 millones de casos y 222,000 muertes relacionadas con la fiebre tifoidea ocurren anualmente en todo el mundo.

En México en 2017 se reportaron 24,756 casos de fiebre tifoidea, mientras que en el 2018 (hasta la semana 27 de reporte epidemiológico) se han reportado 19,178 casos de dicha enfermedad.

Los casos por región los pueden ver en los siguientes enlaces:

¿Qué enfermedades causa la tifoidea?

La fiebre tifoidea es una infección sistémica, el periodo de incubación de la fiebre tifoidea es de 10 a 14 días.

Los síntomas a menudo son inespecíficos y clínicamente no distinguibles de otras enfermedades febriles. Sin embargo, la gravedad clínica varía y los casos graves pueden conducir a complicaciones graves o incluso a la muerte. Ocurre predominantemente en asociación con un saneamiento deficiente y la falta de agua potable.

Sus manifestaciones clínicas inician de modo insidioso, consisten clásicamente en fiebre alta prolongada de predominio vespertino, escalofríos, dolores de cabeza y musculares, falta de apetito, malestar general, dolor abdominal difuso, vómitos y estreñimiento o diarrea. Se observa lengua saburral y úlceras en el paladar, que orientan con frecuencia el diagnóstico. Se puede asociar con frecuencia cardíaca baja en los momentos de fiebre más elevada.

En los primeros 2 años de vida, su inicio puede ser más abrupto, la fiebre intermitente y, entre los signos digestivos, predomina la diarrea. A partir de la segunda y tercera semana de enfermedad, aparecen signos clínicos significativos: epistaxis (sangrado por la nariz), letargia, aumento de tamaño del hígado y del bazo, erupción cutánea tenue en tórax y abdomen (“roséola tifoídica”), así como las complicaciones.

Bibliografía